Calzado postoperatorio de PRIM, referencia PS200, en talla M (39-40). Protege el pie y lo mantiene en la posición correcta durante la recuperación. Puntera abierta, cierres de velcro, cincha de sujeción en el tobillo y suela antideslizante con desnivel que lleva el apoyo hacia el talón.
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Reg. Sanitario PO-320-F · farmacéuticos colegiados
¿Qué es el zapato postquirúrgico PRIM PS200? Es un producto sanitario de PRIM, un calzado de protección postoperatoria que mantiene el pie en la posición correcta durante el proceso de recuperación. El fabricante lo denomina zapato post-quirúrgico en talo abierto, referencia PS200. Esta unidad corresponde a la talla M, equivalente al número de calzado 39-40.
Características y beneficios principales: Está fabricado en tejido transpirable y lleva la puntera abierta, lo que permite acomodar dedos vendados o inflamados sin presión. El cierre es de tipo velcro-clip, regulable y fácil de manejar con una sola mano, y se completa con una cincha de sujeción extra para el tobillo. El talón va reforzado y la suela es antideslizante, con un desnivel ergonómico y una ligera alineación en talo. PRIM lo describe como bilateral: la misma unidad sirve para el pie derecho y para el izquierdo, y se vende suelto, no por pares.
Modo de empleo recomendado: Colócatelo sentado. Afloja del todo los velcros, apoya el pie dentro sin arrastrar el vendaje y comprueba que el talón encaje bien atrás. Cierra las tiras de delante hacia atrás y termina con la cincha del tobillo: firmes, pero sin que marquen la piel. Al levantarte, apoya primero el talón y camina despacio, respetando las horas de uso y la carga que te haya pautado tu profesional.
Indicaciones: Según la finalidad prevista declarada por PRIM, está indicado tras cirugías del pie y de los dedos, para pies escayolados o con vendajes inmovilizantes y para edemas del pie en los que no es posible acomodar un zapato convencional. El tacón invertido, o alineación en talo, significa que la suela está rebajada por delante y elevada por detrás: el peso del cuerpo pasa al talón y el antepié queda descargado, sin apoyar, que es justo lo que se busca tras una intervención en la parte delantera del pie.
Precauciones: Lo indica y lo pauta un profesional sanitario, normalmente el traumatólogo, el cirujano o el podólogo, que decide cuándo empezar y hasta cuándo usarlo. No es un calzado que se compre por cuenta propia para andar mejor: sin indicación puede alterar la pisada y empeorar el problema. Al caminar en talo una pierna queda más alta que la otra y aumenta el riesgo de caída: da pasos cortos, usa el pasamanos en las escaleras y emplea bastón o muletas si te los han indicado. Revisa a diario la piel del pie, sobre todo si tienes diabetes o poca sensibilidad. Ante dolor, hormigueo o cambio de color, consulta.
Conclusión: Un zapato postoperatorio bien resuelto para la recuperación: puntera abierta, cierres regulables y una suela que descarga el antepié. Siempre bajo indicación y seguimiento del profesional que ha tratado tu pie.